miércoles, 19 de octubre de 2016

Aitana

Aitana
Año 2014. Participantes: Victoria y yo

Aitana (me estoy refiriendo a una montaña, no a una chica), con sus 1558 m de altitud, es el techo de la provincia de Alicante. Aunque, por múltiples razones, realmente la "joya de la corona" de la provincia es el Puig Campana, que roba el protagonismo a esta cima que no resulta visualmente tan abrupta y vistosa. No obstante, realicé, junto a Victoria, la ascensión a esta cima sin grandes expectativas con respecto a lo que esperaba encontrarme, y ambos resultamos sorprendidos al encontrarnos una ascensión más bonita e interesante de lo que esperábamos.

Era evidente que, aunque visualmente nunca me haya llamado la atención, siendo el techo de la provincia de Alicante alguna vez había que coronarlo. Su perfil orográfíco alomado y la presencia de unas instalaciones militares en la cima, con sus antenas, depósitos, vallas, etc, no animaban precisamente a visitar esta cima, pero finalmente había que decidirse a subirla.

Victoria se animó a acompañarme, con lo que ideé la ruta que combinara el ser lo más interesante posible y que no supusiera una excesiva paliza física. Rápidamente tuve claro que la mejor opción es ascender por el norte partiendo de la Font de Partegat, a la que se puede llegar en coche.


Datos: 
Actividad: Montañismo;      Zona: Alicante
Cimas: Aitana (1558 m).
Dificultad/Características: Terreno generalmente fácil mayoritariamente por senderos bien señalizados y una fácil trepada , excepto el descenso desde cima hasta la Font de Forata que realizamos fuera de sendero por una fácil pero fuerte pendiente.
Longitud total: 8,8 km;     Desnivel positivo:  600 m;     Desnivel negativo: 600 m

Tiempos:
Nuestros tiempos, a ritmos muy tranquilos e incluyendo varias pequeñas paradas, fueron los siguientes:
  • Subida hasta cima: 1 hora 40 min
  • Estancia en cima: 10 min
  • Descenso hasta el coche: 1 hora 10 min

Track:
Grabado in situ (pincha aquí para acceder al track en wikiloc). Para sacar el perfil he usado las altitudes las del mapa, ya que el altímetro del GPS estuvo un buen tramo descalibrado.




Fecha: 14 de agosto de 2014

Victoria prefiere no pegarse los madrugones que me pego cuando voy yo solo, así que madrugamos, pero tampoco demasiado. Tras una hora de coche o poco más llegamos a la Font de Partegat, donde hay bastante sitio para aparcar coches.

Cojo la mochila y empezamos ya a andar; son las 9:30 así que tampoco es mala hora. Por arriba vemos nubes de niebla que no sabemos si nos van a fastidiar un poco la mañana en cuanto a las vistas

Hay niebla por la parte de arriba... esperemos que levante

El principio es un camino amplio, pero en un par de curvas hay que salirse por un sendero que sale por la derecha y va en dirección a la Font de Forata y al Passet de la Rabosa. 

Vamos subiendo por el sendero, curioso al tener partes bastante rocosas y otras con bastante vegetación. La zona rocosa llama mucho la atención, teniendo un aspecto muy alejado de lo que te sueles encontrar por el Levante; casi parece un paisaje lunar.

Muy curiosa la zona rocosa, con un color muy claro

Cuando llevamos unos 3 kilómetros andados y unos 350 metros de desnivel llegamos a Font de Forata, que es una fuente con varias piletas. Un poco antes hemos pasado también por otra fuente, la Font de la Noguera. Desde la Font de Forata hay que coger el sendero que se dirige al Passet de la Rabosa.

Al cabo de casi 1 kilómetro el sendero va a parar a una especie de pedrera de rocas grandes  que hay que remontar.

El sendero se dirige hacia un cono de grandes piedras por el que hay que subir
Unas cabras nos observan

Remontamos la pedrera y a nuestra espalda en lo alto tenemos una curiosa formación rocosa, que no es otra que un gran agujero en forma de círculo en una enorme peña. Se le conoce como Penya Forata. Paramos y nos hacemos algunas fotos con ella a nuestras espaldas, aprovechando que llevo el minitrípode.

Remontando la pedrera. Abajo se aprecia lo marcado que es el sendero que te lleva a ella, que no tiene pérdida
A nuestras espaldas podemos contemplar Penya Forata, con su característico agujero
Una foto con Penya Forata a nuestras espaldas

La continuación es por una especie de acanaladura estrecha que sube por las paredes de roca. No hay duda ya que tiene las marcas amarilla y blanca de que se trata del PR, así que está claro que es por ahí. Remontamos la canalcilla y en lo alto encontramos un curioso estrechamiento que es una estrechísima brecha entre las rocas por la que hay que pasar; es el conocido como Passet de la Rabosa.

La continación es una subida por una estrecha acanaladura entre las rocas. El símbolo del PR identifica la ruta
Ya metiéndonos en la acanaladura, con el símbolo del PR casi en primer plano
Victoria por la acanaladura
La estrecha brecha por la que hay que pasar al final es lo que se conoce como Passet de la Rabosa

Tras pasar el Paset de la Rabosa nos encontramos ya en el collado del cordal. La cima pilla a mano derecha, pero hay un problema... una inmensa grieta de origen geológico, muy ancha y profunda recorre el cordal e impide dirigirte hacia la cima (creo que se llaman Simas de Partagat). Solo se puede ir en sentido contrario. Vamos recorriendo el sendero que, como ya digo, te lleva en sentido contrario a la cima, junto a la curiosa y enorme grieta.

Al llegar al collado, una descomunal grieta de origen geológico obliga al sendero a ir en dirección opuesta a la cima

Según se va avanzando esta grieta va reduciendo sus descomunales dimensiones y haciéndose cada vez más estrecha, hasta que empieza a difuminarse en una especie de ramificaciones pequeñas que ya si se pueden rebasar buscando el sitio adecuado.

Una vez la hemos cruzado, podemos ya cambiar de sentido y volver hacia la cima, pero ahora por el otro lado de la grieta. Asimismo, podemos contemplar a lo lejos el Puig Campana, inconfundible con su curiosa brecha conocida como el Portell

Volvemos en dirección a la cima pero por el otro lado de la enorme grieta. Al otro lado se aprecia el sendero de ida

A lo lejos emerge la inconfundible silueta del Puig Campana con su característica brecha conocida como el Portell

El sendero es muy claro y el terreno muy suave y se va avanzando bien por todo el cordal, por el que el camino va onduleando suavemente. Vamos con la silueta del Puig Campana en el horizonte a nuestras espaldas.

Recorriendo el cordal
Tenemos la silueta del Puig Campana como imagen de fondo

Lo malo es que la niebla nos empieza a invadir y nos va a fastidiar las vistas. Además va muy cargada de humedad y nos va humedeciendo la ropa.
 
Vistas al norte... la niebla nos empieza a tapar las vistas
Continuamos recorriendo el cordal inmersos en la niebla

Llegamos a la que se considera como cima "suplente". La cima real, donde está el vértice geodésico, está dentro de unas instalaciones militares a las que no se puede acceder, así que lo habitual es contentarse con esta otra cima que está unos metros antes, pero que tiene prácticamente la misma altitud; creo que no hay ni 10 metros de diferencia de altitud entre la cima real y ésta. Ahí nos hacemos la foto de rigor, Victoria ya en manga larga porque ha refrescado lo suficiente como para ponérsela. Lo malo es que la niebla nos tapa las vistas.

Foto cimera

Tras haber cumplido nuestra misión, nos acercamos al borde de las instalaciones militares, a muy pocos metros de "nuestra" cima. Allí podemos ver el vértice geodésico dentro de ellas.

Realmente no nos hemos acercado a las instalaciones solo para contemplar de lejos el vértice geodésico, sino que vamos a iniciar la bajada junto a ellas. Allí localizo la zona por la que se puede bajar, por lo que he leído en alguna reseña.

Nos acercamos a las instalaciones militares. La bajada, por la derecha, la tenemos enseguida

Empezamos a bajar. Es empinado. Primero por terreno más rocoso y sin árboles, y luego llegamos a los árboles y el terreno es más terroso. En esta zona de árboles la pendiente es fuerte y constante todo el rato y con riesgos de pegarte culetazos. Además, metidos en los árboles no vemos muy bien hacia dónde nos dirigimos, aunque si nos deviamos para la derecha o para la izquierda de todas formas acabaremos en uno u otro camino y ahí ya trataré de ver si hay que ir a la derecha o izquierda para llegar a la Font de Forata, por la que hemos pasado a la ida.

Primero bajamos por terreno más rocoso y sin árboles
Pero en poco tiempo alcanzamos la zona arbolada, donde el terreno ya se vuelve terroso
En la zona arbolada la pendiente de descenso es fuerte y constante, con algunos riesgos de culetazo.

Tras bajar toda esta pendiente inmersos en los árboles, acabamos llegando a un camino, por el que compruebo que hay que ir hacia la izquierda, como era lo más probable.

Por el camino enseguida alcanzamos la Font de Forata, enclavada en un bonito paraje. Ya solo queda volver por el sendero por el que habíamos subido al inicio, volviendo a pasar por la Font de la Noguera, hasta llegar al coche.

La Font del Nogal en primer plano, con la pequeña balsa que hay a su izquierda (al fondo en la foto)
Victoria llegando a la Font de la Noguera, junto a un árbol bajo el que hago la foto. El árbol debe ser el nogal que le da nombre a la fuente (noguera es nogal en valenciano)


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